viernes, 15 de octubre de 2010

CUENTO CORTO

La madre lloró amargamente a los pies del cuerpo inerte de su hijo.

-¡Tal vez si lo hubiese amado más, si lo hubiese reprendido firmemente cuando empezaron a aflorar en él esos pensamientos extraños! ¡tal vez si hubiese escuchado a mi esposo cuando me advertía sobre los peligros de una educación tan liberal!-.

Juan abrazó a la madre del difunto, pero no pudo decir ninguna frase de consuelo: él también sentía mucha culpa.

1 comentario:

  1. Mi parcerito del alma... que bueno que volviste a escribir, ojala se te vuelva costumbre... Un Abrazo

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