martes, 17 de septiembre de 2019

VERANO


Hemos vivido ya varios años en verano.


Los dias soleados se han convertido en una sucesión implacable. la mañana llega con una luz amarilla que domina todo el paisaje, convirtiendo gradualmente todos los colores en tonos de amarillo y naranja. Las noches son igualmente calurosas, pero a diferencia de los días, que transcurren pesadamente como en un sueño, las noches son ruidosas y febriles.


Ocasionalmente llueve un poco, pero solo lo necesario para que la agonía no se convierta en muerte y el ciclo del calor se reinicie a tiempo. En ocasiones la lluvia es furiosa y vengativa, de modo que la tierra no recibe agradecida su caricia, sino que sufre su ímpetu y ve morir a sus criaturas más frágiles, antes de que la corta tormenta dé paso nuevamente al sol omnipotente.


La gente va a las oficinas y saluda a los compañeros de trabajo que en realidad no conocen ni aprecian, se sientan durante ocho, diez, doce horas a hacer informes trimestrales importantísimos, a veces miran la foto que tienen en la oficina, que tomaron ellos mismos hace seis meses o un año, en un lugar nada exótico, en compañía de sus parejas y sus hijos, y se convencen de que sus vidas son buenas y tienen sentido. Luego regresan a sus casas para poder consumir los víveres que han comprado y la publicidad que producen las mismas compañías para las que trabajan. Sufren el calor como sufren la miseria de sus vidas, pero no se dan cuenta del verano.


Las personas por lo general no notan que hace mucho que estamos en verano, y que el invierno no regresará nunca. Solamente se limitan a morir lentamente mientras ven las noticias y digieren la porción del planeta que devoran puntualmente cada dia.


Los peces mueren sin notarlo, en los charcos malolientes que el sol va evaporando en forma lenta pero continua. Se hacinan cada vez más, moviéndose nerviosa y torpemente, hasta que el agua ya no les permite respirar. Entonces se dedican a dar saltos espasmódicos y a esperar ingenuamente que su vana coreografía les devuelva el mundo que perdieron. Luego mueren con la boca abierta y los ojos desorbitados.


Hace mucho soy triste.


La vida me arrolla un día a la vez, moliéndome para entregarme al dia siguiente. Al mismo dia.


Encuentro un poco de comodidad en la noche, cuando nadie me habla, cuando no se supone que haga nada, pero las noches me acunan un poco y luego bruscamente me entregan agotado a las mañanas.

MUCHO GUSTO:

Una mol de oxidado antioxidante;
un radical libre, encarcelado.
Un ateo ortodoxo protestante,
un número primo, un refugiado.


Marinero sin barco, ni sextante;
doble agente, del cosmos y del caos.
Animal huidizo y vacilante
anhelando existir sin ser notado, 


Un perro viejo, sordo, nihilista
disfrazado de perro de pelea.
El suplente ausente  del partido.
Obstinado aprendiz de equilibrista
procrastinando a diaro la tarea
ineludible de darme por vencido.