sábado, 28 de diciembre de 2013

TE HA PASADO?

Artistas, periodistas y pintores:
militantes de ilusión gastada,
eternos guardianes de puertas cerradas
wannabes caminantes, soñadores.

Cazadores de escasas subvenciones,
freelancers huérfanos de becas,
talento pastando en flores secas
y esperanza marinada en frustraciones.


Encontraste princesa, al tocar puertas,
reyezuelos de oscuras oficinas,
inmunes a barcos, versos, golondrinas,
emprendedores, locos y poetas?


Hada devota de las letras,
Queen de corazones del reino de cristal;
Pontificás online sobre bondad,
sin embargo me archivas y me vetas.


Esperaré por vos, niña indignada
que te canses de temerle a los espantos.
Es posible que tal vez, un dia de tantos
me ignorés por las razones adecuadas.

EL JUICIO


Dios al final, cansado
de compartir el edén
ha decidido, y amén,
que el duo será expulsado.

Ha tentado, marrullero
a un Adán incontinente,
que de pecar se arrepiente,
aunque Eva probó primero.

Eva acepta el regaño
llorando muy penitente,
pero ha sido la serpiente
la artícife del engaño

Dios ha sido el que ha tentado,
Eva probó y sedujo,
Adán pecó sin tapujo,
y hay un solo condenado.

Ofidio vituperado:
su culpa es no tener manos
con que señalar su hermano
y transferirle el pecado.

martes, 12 de marzo de 2013

Helena de Troya

Nuestro encuentro fue casi irreal: ahí estaba yo, parado en medio de la nada, con el frío en el vientre que se siente cuando no se está en control de una situación, y ahí estaba ella, sin saber qué esperar de ese extraño que tenía en frente.

Bastó una frase amable para hacerle ver que no le haría daño, y ella ofreció sin reservas su alegría y su dulzura, la expresión de ese amor inusual que consiste en sencillamente acompañar en un viaje a la otra persona. en disfrutar el breve lapso en el que dos vidas coinciden en un mismo espacio.

De repente, con Helena caminando a mi lado me sentía libre, sentía cómo me refrescaba el afecto de alguien a quien no le importan el pasado ni el futuro, y no quiere saber lo que he hecho ni por lo que he tenido que pasar. Ahi iba ella, caminando alegre y acompañada. Casi podía oirla decir “yo tampoco sé para donde voy, entonces vamos juntos”. ahí iba ella con esa dulce alegría que vemos en los niños pequeños y que solo puede permitir la ignorancia. Ahi estaba Helena con el entusiasmo que produce no saber lo vulnerables que estamos.

El mundo nos enseña que el destino no existe, que el futuro se escribe a cada instante y que la justicia es un concepto humano y divino, que sin embargo no vemos en la naturaleza. Pero los hombres, acostumbrados como estamos a consolarnos con historias y mitos, queremos creer que hay un plan maestro y que una mano consciente nos guia por este valle de lágrimas.

Mi mente, adicta a la lógica y desvalida de fe, se niega a creer, por el dolor que produce, que mi encuentro con Helena haya sido solamente un evento al azar. Cuando dos seres se encuentran y se rescatan mutuamente, es desolador pensar todo se redujo a la casualidad.

Creo que hice algo bueno por Helena: ayudar a que encontrara un mejor lugar para vivir. Creo que pude haber hecho más: pedirle que pasara sus dias conmigo, contemplando con extrañeza todas esas muecas y vueltas sin sentido con las que lleno mi vida y a las cuales llamamos “lo importante”, como trabajar, pagar la factura de internet o visitar los amigos. Creo que Helena hubiese aceptado, creo que si pudiera hubiese dicho con adorable franqueza “claro! igual ahora no tengo nada mejor para hacer”.

Las personas llamamos seres irracionales a los animales, porque no somos capaces de explicarles cosas importantes como porqué en un planeta hospitalario, generoso y hermoso, tenemos que trabajar para comer, o porqué acudimos 8 horas diarias a un sitio que no nos gusta para tener cosas que no necesitamos, y postergamos el disfrute del mundo para un futuro que no existe. Cómo convencer a un perro de que la sabiduría de los más viejos de la manada, y las historias que cuentan todas las noches junto al fuego, y las lecciones de caza que nos dieron nuestros padres no son conocimientos suficientes ni útiles, sino que además necesitamos para vivir toda la información que nos envenena desde las redes y los computadores. Helena tendría que tener mucha paciencia conmigo y mis preocupaciones ridículas.

Al final Helena se quedó en su nueva casa. creo que hubiese cambiado la seguridad de las vacunas y la comida por el placer de vagar conmigo por el bosque.

Hoy me acordé de un par de versos que escribí hace tiempo:

Nuestra historia de amor no fue diferente de las demás:
 Estuvimos juntos un tiempo y después no lo estuvimos más.

Hoy quiero que mi historia con Helena no termine en el punto en que yo decido qué es lo mejor para ella, sin darle el derecho de elegir seguirme si eso la hace feliz. El amor nunca será simétrico y puede ser que su modo de amar es seguir a alguien sin que importe mucho a dónde, y yo sea feliz dejándola que siga a mi lado, y me rescate en el bosque de vez en cuando.