Por un bulevar plagado
de sueños rotos, de Sabina,
alimenta triste la neblina,
tu silueta vieja de soldado.
Cuando ya no puedes soportar
tu vida de papel y cafeína,
has huido a cielos de opalina,
de aves que no van a volar.
Ya que estás solo en tu castillo
de mentiras piadosas de verdad
perdoná el espejo y descansá
ya podés, por fin, llorar tranquilo.
Va a ser tu tumba ese rincón
de culpa, de cinismo, de ironía?
va a ser tu historia, antología
de de la nada, de humo, de ilusión?
O vencerás tu solo el miedo al miedo,
pararás en seco la carrera,
aullarás de nuevo en luna llena,
buscarás tu voz y tu sendero?