Caminé con ellos hasta el cementerio, y ahí fue cuando me di cuenta de que no estaba en mi tierra:
martes, 17 de diciembre de 2019
EL FUNERAL
martes, 17 de septiembre de 2019
VERANO
Hemos vivido ya
varios años en verano.
Los dias soleados se
han convertido en una sucesión implacable. la mañana llega con una
luz amarilla que domina todo el paisaje, convirtiendo gradualmente
todos los colores en tonos de amarillo y naranja. Las noches son
igualmente calurosas, pero a diferencia de los días, que transcurren
pesadamente como en un sueño, las noches son ruidosas y febriles.
Ocasionalmente
llueve un poco, pero solo lo necesario para que la agonía no se
convierta en muerte y el ciclo del calor se reinicie a tiempo. En
ocasiones la lluvia es furiosa y vengativa, de modo que la tierra no
recibe agradecida su caricia, sino que sufre su ímpetu y ve morir a
sus criaturas más frágiles, antes de que la corta tormenta dé paso
nuevamente al sol omnipotente.
La gente va a las
oficinas y saluda a los compañeros de trabajo que en realidad no
conocen ni aprecian, se sientan durante ocho, diez, doce horas a
hacer informes trimestrales importantísimos, a veces miran la foto
que tienen en la oficina, que tomaron ellos mismos hace seis meses o
un año, en un lugar nada exótico, en compañía de sus parejas y
sus hijos, y se convencen de que sus vidas son buenas y tienen
sentido. Luego regresan a sus casas para poder consumir los víveres
que han comprado y la publicidad que producen las mismas compañías
para las que trabajan. Sufren el calor como sufren la miseria de sus
vidas, pero no se dan cuenta del verano.
Las personas por lo
general no notan que hace mucho que estamos en verano, y que el
invierno no regresará nunca. Solamente se limitan a morir lentamente
mientras ven las noticias y digieren la porción del planeta que
devoran puntualmente cada dia.
Los peces mueren sin
notarlo, en los charcos malolientes que el sol va evaporando en forma
lenta pero continua. Se hacinan cada vez más, moviéndose nerviosa y
torpemente, hasta que el agua ya no les permite respirar. Entonces se
dedican a dar saltos espasmódicos y a esperar ingenuamente que su
vana coreografía les devuelva el mundo que perdieron. Luego mueren
con la boca abierta y los ojos desorbitados.
Hace mucho soy
triste.
La vida me arrolla
un día a la vez, moliéndome para entregarme al dia siguiente. Al
mismo dia.
Encuentro un poco de
comodidad en la noche, cuando nadie me habla, cuando no se supone que
haga nada, pero las noches me acunan un poco y luego bruscamente me
entregan agotado a las mañanas.
MUCHO GUSTO:
Una mol de oxidado antioxidante;
un radical libre, encarcelado.
Un ateo ortodoxo protestante,
un número primo, un refugiado.
Marinero sin barco, ni sextante;
doble agente, del cosmos y del caos.
Animal huidizo y vacilante
anhelando existir sin ser notado,
Un perro viejo, sordo, nihilista
disfrazado de perro de pelea.
El suplente ausente del partido.
Obstinado aprendiz de equilibrista
procrastinando a diaro la tarea
ineludible de darme por vencido.
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